(Lat. News, Roma, 13 mayo 2020).– El obispo auxiliar de de la diócesis de Managua, Silvio José Baes, denunció este martes que la situación en Nicaragua empeora por el covid-19 ante la inercia del gobierno del presidente Daniel Ortega, que no toma “medidas de aislamiento social” para contrarrestar la epidemia y “permite actos multitudinarios que la favorecen”.

Esto agravado porque desde el 2006 “fueron desmanteladas paso a paso todas las instituciones democráticas”, consolidándose el gobierno “como un régimen dictatorial”, indicó en una rueda de prensa on-line con periodistas vaticanistas residentes en Roma.

Explicó que una reforma de la Seguridad social realizada en el 2018 por Daniel Ortega, desencadenó una serie de protestas reprimidas salvajemente con un saldo de más de 350 muertos. Señaló que  hoy hay “falta de libertad” y “violación de los derechos humanos”, así como “la lógica de la violencia y la intolerancia”.

El obispo auxiliar señaló que tuvo que dejar Nicaragua tras ser amenazado de muerte, pero que como pastor sigue cerca su país, especialmente por las redes sociales. Precisó que el papa Francisco lo invitó a ir a Roma para protegerlo diciéndole: “No quisiera tener otro obispo mártir en América Central”, y que el Pontífice siempre está cerca de la Conferencia Episcopal.

Respondiendo a las preguntas de los diversos periodistas de la rueda de prensa, indicó que ante el vacío que deja el gobierno, muchos miran a los obispos y esto no va bien, sino que es necesario ·”dar espacio a los laicos para la política” y que es “necesaria una instrucción de calidad”.

Señaló también que Daniel Ortega, luchador por la libertad y contra la dictadura de Somosa, hoy sufrió “una degradación personal” aferrándose “al poder dictatorial” con una revolución “con personas que se volvieron esclavas del poder”. Otra respuesta a los periodistas fue que la presencia de estrategas cubanos no es tan visible como en Venezuela, aunque la línea ideológica es esa.

Sobre sacerdote Ernesto Cardenal, Mons. Baez consideró que “fue un hombre extraordinario” que de político participó la revolución sandinista como ministro de Cultura, y que después “tuvo una evolución en el modo de ver las cosas”. Precisó que “Cardenal hizo un camino muy rico alejándose cada vez más de este régimen”, fue readmitido en el ministerio sacerdotal y se volvió “uno de los opositores con influencia internacional”, llevando a filo-gubernamentales a gritar, interrumpir y agredir a periodistas y parientes durante su funeral.

H. Sergio Mora


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *