El periódico.com. gt – Pero meses más tarde, cuando el gobierno lanzó la “operación limpieza” que erradicó las barricadas, el médico de 51 años debió abandonar su consultorio, la universidad donde daba clases cerró y perdió su empleo en un hospital público.

Por si fuera poco, la persecución lo obligó a buscar refugio en Costa Rica en agosto pasado, junto a sus tres hijos adultos, todos involucrados en las protestas. Leer todo


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *